… O, mejor dicho, ¡nos mudamos! ;-)

Recientemente nos hemos mudado y, no sólamente de casa, sino de zona también. El lugar nos encanta, la casa es preciosa, los pajaritos cantan… y, sin embargo, una mudanza suele traer consigo un gran estrés (¡enorme!): empaquetar, organizar cajas, meter los “trastos” en el furgón y, una vez en la casa nueva, descargar, desempaquetar y volver a organizar. ¡Ah!, y si por lo menos todo el ajetreo acabara ahí.

Luego viene el peregrinaje de bancos, teléfono, internet, proveedor de móvil, gas, electricidad… Todo para hacer un simple cambio de dirección. Para los que no hayan pasado por una mudanza ‘no, no es tan sencillo como parece’. Algunos sitios te dejarán actualizar tu dirección online (éstos son los mejores y con los que no tendrás ningún problema), pero luego te toparás con los que tendrás que notificar de tu cambio de dirección por teléfono o correo postal. Si tienes suerte, al que le toque actualizar tus datos escribirá todo correctamente. Por desgracia, a mí ya me ha pasado en más de una ocasión, que escriban mal mi código postal (esto afecta al uso de la tarjeta de crédito online), mandándome a la sucursal del banco, de ahí a rellenar un nuevo formulario, de ahí a confirmar por teléfono… para que lo vuelvan a escribir mal. Por dios, ¿cuánto esfuerzo requiere escribir bien un código postal?.

En fin, que como decía al principio, los pasos desde que decides mudarte hasta que estás en tu nuevo hogar feliz y contento pueden ser un poco penosos. Seguro que a algunos les estresa más el empaquetar, a otros el organizar todo en la casa nueva… A mí, sin duda alguna, es el dichoso cambio de dirección aunque, una vez hecho, vale la pena.

¿Quién se anima a mudarse? ;-)

SociBook del.icio.us Digg Facebook Google Yahoo Buzz StumbleUpon